Tenía muchas ganas de probar la pasta de arroz que venden en los súper, para ver si sabía igual que en los restaurantes chinos. He de decir que me he llevado un pequeño chasco y, aunque sabe bien, prefiero mil veces la pasta de trigo al huevo de toda la vida.
Ahora que no puedo tomar soja, no me resisto a probar otras modalidades y sabores de la cocina oriental.
Queda muy bien con las verduras y las gambas porque la pasta de arroz, apenas tiene sabor.
El curry le da un toque oriental especial.
INGREDIENTES:
Pasta de arroz (la suelen vender en forma de cintas)
Verduras: yo le puse espárragos verdes, cebolla, zanahoria, pimiento verde, y un poco de ajo todo muy bien cortadito pero no excesivamente picado.
Gambas cocidas peladas.
Curry en polvo o cúrcuma
Se hierve la pasta según las instrucciones del fabricante con un poco de sal, aceite y curry. Mientras se van dorando las verduras, para mi el secreto es que no estén del todo hechas, es decir, que no estén crudas pero que por dentro sigan crujientes. No me gusta la verdura que se deshace pero supongo que esto va en gustos. Antes de que acabemos de hacerlas, añadimos sal, curry y movemos para que coja sabor.
Las gambas se hacen aparte, para que los sabores estén bien diferenciados. Igual que hacíamos con las verduras, a las gambas las añadimos curry cuando están casi hechas.
Cuando la pasta está lista, la escurrimos muy bien para que no quede nada de agua y la mezclamos con las verduras y las gambas. Están mucho mejor si ponemos los fideos en una sartén con todo lo demás y le damos unas vueltas pero sin que llegen a tostarse o freirse.










